Ex-jugador de FC. Barcelona, Real Madrid y Valencia, con un palmarés que atesora Ligas, Copas, Supercopas (3 de cada) e incluso una Recopa de Europa como jugador, y el título de Campeón de Europa con la selección española sub-21 como entrenador, Luis Milla (Teruel, España,12/03/1966) es actualmente el seleccionador de Indonesia y nos cuenta cómo está siendo esta exótica experiencia que arrancaba hace un año.
 

Pregunta. En pocos días se va a cumplir un año desde tu nombramiento como seleccionador de Indonesia, ¿qué balance haces de la experiencia hasta la fecha?

Respuesta. Muy positiva porque teniendo en cuenta que te marchas a un país muy lejano, con una mentalidad muy diferente a todos los niveles, toca adaptarse y no es fácil, pero llevamos ya casi un año trabajando y en lo deportivo teníamos un objetivo en agosto que eran los SEA Games donde nos fue muy bien (Consiguieron la medalla de bronce), y ahora tenemos otro objetivo, los Asian Games del próximo agosto, con este mismo grupo que es la selección Sub-23. Así que estamos muy focalizados en este objetivo, trabajando con futbolistas muy jóvenes, donde además tenemos la suerte de que podemos contar mucho con ellos porque aquí es diferente al fútbol español, donde con esas edades ya son profesionales. Aquí lo son pero la Federación tiene un convenio con la liga y podemos hacer concentraciones más largas y podemos trabajar con ellos con más tranquilidad, lo que siempre es muy bueno para poder lograr unos automatismos de juego.
P. Has fijado tu residencia permanente  allí o vives a caballo entre España e Indonesia?
 
R. No, estoy viviendo allí pero sí es cierto que cada dos meses o dos meses y medio, entre competición y concentraciones, tengo 10 o 12 días para poder escaparme y ver a la familia.
P. ¿Cómo es la vida en Indonesia, es realmente tan diferente como uno puede imaginar desde la distancia?
 
R. la verdad es que somos muy diferentes en todo pero es simplemente una cuestión de mentalizarse y adaptarse. Allí tienen cosas muy buenas, otras que pueden no serlo tanto porque tu vienes de otra cultura y cuesta un poco pero en líneas generales, tanto mi mujer que está viviendo conmigo, como yo nos hemos adaptado muy bien, el cuerpo técnico también está bastante contento.
 
P. Haces referencia al cuerpo técnico, ¿el equipo de trabajo que te has llevado a Indonesia es español o habéis realizado una mezcla de personal de ambos países?
 
R. Sí, conmigo está Miguel Gandía, que es el preparador físico y Eduardo Pérez, que es el entrenador de porteros y analista y luego tengo un técnico que es de allí, Bima Sakti, que es ex-futbolista y que nos está ayudando ayudando mucho como Segundo Entrenador con el tema del idioma y su gran conocimiento de los jugadores.
 
P. A nivel social, ¿el fútbol indonesio tiene tanta repercusión entre la población como la tiene en Europa o Sudamérica? ¿Se vive con la misma intensidad?
R. Sí, se vive muy intensamente, sobre todo por parte de la gente joven. Hay gente que es muy fan de sus clubes, existen clubes muy grandes como pueden ser Persib o Persija y sí, el fútbol tienen un seguimiento muy grande. Y no solo del fútbol local, tambien del fútbol inglés o el español. En Indonesia, junto al bádminton y al motociclismo, el fútbol es uno de los deportes más seguidos.
P. Remontémonos unos cuantos meses en el tiempo. ¿Cómo surgió la oportunidad de convertirte en seleccionador de Indonesia? Venías de haber entrenado a la selección española sub-21 y tras haber tenido una breve experiencia en Al-Jazira, habías entrenado en la Segunda española al Lugo y al Zaragoza y seguramente muy pocos podían esperar que salieras de nuevo al extranjero a vivir una aventura tan exótica…
R. En el mes de noviembre soy cesado en el Real Zaragoza y ya no podía entrenar en Segunda división (existe en España una normativa que impide entrenar a diferentes clubes de la misma competición en un mismo año), y en enero de 2016 surge la posibilidad de poder trabajar en Indonesia. Estuve allí 3 días viendo cómo trabajan, mostrándoles también yo cómo podía trabajar y cómo podíamos adaptarnos y la verdad es que me gustó mucho la idea y el proyecto.
 
P. ¿Qué es lo que más te llamó la atención de lo que te ofrecían?
R. Principalmente lo que un entrenador quiere es trabajar y uno tiene que estar abierto a opciones incluso fuera de tu país. Pero lo que me ofrecieron de trabajar con futbolistas jóvenes, con torneos como los que ya te he comentado y la posibilidad de entrenar, no a menudo porque ya se sabe cómo es el trabajo de un seleccionador, pero sí en concentraciones largas además de la ilusión que tenían desde la Federación de que fuera allí a trabajar un técnico de España… Vi muy claro que tenían muy claro que querían un entrenador español y a partir de todos estos factores me convencieron.
 
P. Entonces aceptas la oferta, ¿Y qué es lo que te encuentras al llegar a Indonesia? Recientemente la FIFA acababa de sancionar a la selección absoluta sin disputar las Fases de Clasificación del Mundial 2018 ni de la AFC Cup 2019 por los problemas de corrupción en la liga y además el campeonato doméstico se estaba justo reanudando tras 2 años de parón por éstos mismos problemas. ¿Cómo empezáis a trabajar y hacia dónde focalizais el futuro más inmediato?
 
R. Sí, como dices la absoluta estaba sancionada y de hecho no tiene una competición hasta el invierno que viene, por lo que teníamos el foco puesto principalmente en los Sub-23 porque ellos entendieron que mi experiencia de 4 años en las categorías inferiores de España  podía ser muy útil. Así que el foco se puso en ese grupo con miras a los Asian Games de 2018, donde nos vamos a encontrar con equipos de mucho nivel como Arabia Saudí, Japón y Corea, y que es un torneo que vamos a afrontar con mucha ilusión porque el grupo es consciente de que estamos creciendo y evolucionando en esa mejora que estamos intentando implementar en el equipo.
P. ¿Cuál es el nivel real del fútbol en Indonesia, no solo a nivel deportivo, sino también institucional y metodológico?
 
R. Se trata de un fútbol que está creciendo, sobre todo se están poniendo las bases para crear una mejor organización, una mejor organización, una mejor competición liguera gracias al trabajo mano a mano que están desempeñando conjuntamente entre Federación y Liga. Además, tienen jugadores jóvenes interesantes, a pesar de que no han tenido unas buenas competiciones en el fútbol base, lo que hace que los jugadores lleguen con algunas carencias, pero en líneas generales el rendimiento y la actitud de los jugadores jóvenes es bastante satisfactorio.
P. ¿Tu labor en la Federación de Indonesia se limita a entrenar o estás también colaborando en la formación de futuros técnicos?
 
R. Bueno, ellos ya tienen responsables en este aspecto con una estructura formada donde tienen sus cursos formativos. He participado en algunas conferencias o dando alguna clase a entrenadores ya formados, y siempre estoy dispuesto a colaborar y asesorar en lo que sea necesario para que todas las partes podamos mejorar.
 
P. ¿Cuáles son los objetivos que se marca la Federación? ¿Se buscan resultados a corto plazo o también se enfoca el trabajo en instaurar una metodología y un estilo de juego bien definidos?
 
R. Ambas cosas, a corto-medio plazo el objetivo son los Asian Games que comentaba antes, pero también es verdad que se busca instalar en los jugadores unos mecanismos de entendimiento del juego y este tipo de aspectos. Además, el mismo grupo de trabajo que dirijo vamos a hacernos cargo de la selección sub-19, con lo que la línea de trabajo va a ser muy similar para ambos combinados, lo cual estará en consonancia también con lo que hagamos con la absoluta cuando tengamos partidos y torneos. Pero principalmente y hasta que la absoluta vaya teniendo compromisos lo que queremos es centrarnos en la sub-23, que vayan cogiendo kilómetros de recorrido, experiencia y que cuando llegue agosto de 2018 tengamos un equipo en las mejores condiciones. La idea que hay en la Federación es que se siga una línea de trabajo desde las inferiores para que todas las categorías hasta la absoluta se muevan de la misma forma.
P. ¿Cómo es el día a día de Luis Milla al frente de la selección de Indonesia?
R. Cuando tenemos concentraciones y podemos trabajar con los chicos, en esos 10 días solemos tener entre 1 y 3 partidos para poder jugar a parte del trabajo que se desarrolla en los entrenamientos, y cuando no podemos juntarnos porque los futbolistas están compitiendo con sus clubes lo que toca es ver muchos partidos, principalmente de los chicos que están jugando en la Primera división sobre los que tenemos el foco. Tenemos una lista de alrededor de 60 futbolistas jóvenes para ir echando mano de ellos en concentraciones concretas para ir probándolos y ver cómo se desenvuelven, pero sobre todo tener muy controlados y analizados a éstos futbolistas jóvenes. Al final mi trabajo es seleccionar y manejando estas listas es más fácil acertar a la hora de elegir a los mejores para cada torneo.
P. ¿Cómo definirías al futbolista indonesio? ¿Qué es lo que le caracteriza?
R. Los jugadores indonesios, sobre todo los más jóvenes, que son con los que he trabajado hasta el momento, tienen muy buena actitud y predisposición y principalmente se trata de jugadores muy rápidos y ágiles, versátiles, hay muy buenos futbolistas de banda y quizá donde más hincapié tienes que hacer es a la hora de hacerles entender el juego, el qué hacer en cada situación que se produce en función de lo que demandan los diferentes momentos del juego.
 
P. Por lo que comentas de los futbolistas jóvenes indonesios, ¿es posible pensar en ver a alguno de ellos en un periodo de tiempo no muy largo dando el salto al fútbol europeo?
 
R. Yo creo que sí, no solo en Europa, también hay ligas más cercanas muy potentes como son la japonesa, coreana o tailandesa en las que podrían jugar, pero claro que hay jugadores con 18-19 años que si son capaces de crecer y con el margen de mejora que tienen, podrían jugar en Europa.
P. Al hilo de esto, se habla mucho de Egy Maulana Vikri, que con tan solo 17 años ya ha causado mucho impacto en diferentes tornes juveniles (Mejor jugador jugador y Máximo goleador en la Gothia Cup 2016, torneo en el que fueron descubiertos talentos como Pirlo, Ibrahimovic, Shearer o Xabi Alonso). ¿Qué opinión tienes de él?
R. Es un futbolista con mucho talento, pero al que hay que prestar mucha atención y tener mucho cuidado porque hay muchos focos puestos sobre él. Nosotros intentamos llevarle de una forma que pueda entender lo que es vivir el fútbol de forma profesional, que las cosas en el fútbol no son sencillas, la exigencia que ya tiene que tener pero sin olvidarnos de que tan solo tiene 17 años. Aunque suene a tópico, es un diamante en bruto que hay que pulir y cuidar y llevarlo por el camino correcto sobre todo teniendo en cuenta que en Indonesia a los futbolistas jóvenes enseguida se les endiosa y esto puede ser peligroso. Hay mucho fenómeno fan, lo que es normal porque al final cuando un futbolista tan joven despunta la afición tiende a ilusionarse pero el entorno tiene que cuidar mucho del chico y nosotros desde la selección, cuando lo tenemos, lo intentamos cuidar.
P. Tras los problemas que hubo en el campeonato nacional, parece que la liga ya vuelve a funcionar de forma regular. ¿Se ha notado mucho en el nivel de los jugadores el competir semanalmente?
 
R. Sí, sobre todo en los más jóvenes. Cuando llegamos a finales de enero de 2016, los chicos estaban disputando una Copa en la que nosotros ya pudimos observarlos, analizarlos, y prácticamente la totalidad  de los jugadores que vimos en aquel momento hasta ahora casi un año después, han crecido bastante, no hay ninguna duda. Es una gran satisfacción ver como en estos meses han evolucionado y pensar que ahora contamos con otros 8 meses más de trabajo hasta la siguiente competición para que puedan seguir mejorando.
P. Como consecuencia de la reanudación de la Liga Indonesa, vuestros equipos vuelven a participar en competiciones continentales. ¿Ves opciones reales de que Bali y Persija puedan llegar lejos en Champions y AFC respectivamente a pesar de que, como en Europa, el sistema favorezca a los equipos de las federaciones más importantes?
 
R. Es complicado porque los cruces son de nivel. Bali debe pelear en la primera eliminatoria ante Tampines de Singapur, luego si pasara el segundo cruce ante Muangthong que sería una eliminatoria muy dura con el segundo clasificado de una liga tan potente como la tailandesa y si llegaran a pasar, la última fase ante un rival de china es un nivel muy muy alto. Pero lo más importante es que la liga indonesa haya arrancado después de los problemas que hubo y a partir de ahí que se vaya creciendo y que los futbolistas con el año de competición más las experiencias internacionales crezcan y mejoren.
P. Hace muy pocas semanas habéis disputado la Aceh Solidarity Cup, un torneo benéfico destinado a ayudar a las víctimas del Tsunami. ¿Qué sensaciones te dejó vuestro papel en el torneo (Segundos tras Kirguistán)?
 
R. Las sensaciones fueron buenas, presentamos el equipo sub-23 con el que estamos trabajando junto con 3 mayores, ya que en los Asian Games se puede contar con ellos como en los JJOO, y queremos analizar de aquí a agosto qué 3 futbolistas nos pueden ayudar ya que entendemos que tienen que ser en puestos estratégicos, en esta ocasión contamos con un portero, un central y un delantero, el serbio Spajosevic que se ha nacionalizado hace poco y en ese aspecto es sobre el que más incidimos. El torneo nos ha venido muy bien porque unos días antes tuvimos un amistoso ante la absoluta de Guyana, que vencimos 2-1, y el equipo siguió con esas buenas sensaciones de ir mejorando. Le ganamos bien a Brunei, competimos bien ante Mongolia que es un equipo muy fuerte en el aspecto físico y táctico y el resultado (victoria 1-0) se nos quedó muy corto porque jugamos muy bien y en la línea que vamos buscando y finalmente, ante Kirguistán nos encontramos con un equipo muy “ruso” con una mezcla de fútbol asiático y con ese deje europeo que los convierte en un equipo mucho más maduro que nosotros. Ya digo, las sensaciones son que el equipo ha competido muy bien.
P. Otra gran piedra de toque serán los amistosos que tenéis en enero frente a Islandia.
R. Efectivamente, además tenemos mucha ilusión porque es un equipo europeo, mundialista y con la idea de seguir trabajando en la misma línea. Primero se va a disputar un partido entre una selección de futbolistas de la liga extranjeros y futbolistas locales mayores y después, el combinado sub-23 jugará otro con la novedad de que vamos a introducir 6 futbolistas en edad absoluta para que nos puedan ayudar y veamos cómo se entienden con los más jóvenes de cara al futuro.
P. Estamos en año de Mundial y viene a la mente el recuerdo de que Indonesia fue la primera selección asiática en disputar un Mundial, en 1938 cuando el país todavía era conocido como Indias Orientales Neerlandesas. ¿Ves posible que a largo plazo Indonesia pueda volver a jugar un Campeonato del Mundo (actualmente Indonesia ocupa el puesto 154 en el Ranking FIFA), o al menos competir por hacerlo hasta el final con las potencias asiáticas?
 
R. Es cierto que hay mucho margen de mejora, pero también lo es que hay mucho trabajo por hacer. Hay que trabajar muy duro para igualarte con el resto de potencias del continente, hay que mejorar infraestructuras, tener un fútbol base mejor organizado y buenas competiciones para los más jóvenes, lo cual considero que es primordial y básico y hacia ese objetivo es donde tenemos que ir todos para que los jugadores puedan llegar a la absoluta con una mayor cultura futbolística.
 
P. Para terminar, ¿te ves muchos años como seleccionador de Indonesia? ¿Tu objetivo es seguir entrenando en el extranjero o regresar a España?
 
R. Bueno, los entrenadores trabajamos a muy corto plazo. Ahora no veo más allá de mi principal objetivo, que son esos Asian Games de agosto. Justo después termina mi contrato y nuestro propósito es no equivocarnos con la preparación y luego llegado el torneo, que además se celebra en Indonesia y por lo tanto tendremos el apoyo de nuestra gente, hacer un buen papel y que todo el trabajo, el estilo y las ideas del año y medio que llevaremos trabajando se vean en el campeonato.