Alavés, el día que nació el Pink Team

La conciencia general futbolera guarda como oro en paño los imborrables recuerdos de aquella máquina de generar ilusión llamada Alavés: los goles de Javi Moreno, las lecciones tácticas de Mané, el resurgir de Jordi Cruyff, la mítica elástica rosa, la exhibición en semifinales ante el Kaiserlautern de Djorkaeff o la dramática final perdida ante el Liverpool. Sin embargo, pocos recuerdan que la leyenda del Pink Team nació un 15 de febrero de 2001 ante el todopoderoso Inter de Milán.

Nadie dudaba que el sueño europeo del Alavés tocaría a su fin ante la constelación de estrellas de los nerazzurri. Los Recoba, Vieri, Seedorf, Zanetti o Blanc eran algunos de los mejores futbolistas del planeta en aquel momento, demasiado para un humilde club y unos jugadores cuyos sueños no podían alcanzar más allá de conseguir la camiseta de alguno de sus ídolos. Pero lo grande del fútbol, lo que lo convierte en un deporte maravilloso, es que en ocasiones los milagros ocurren y los sueños se cumplen.

Y entonces sucedió. Con la fuerza de la sacudida de un terremoto y el ímpetu de un devastador huracán, el Alavés sacudió los cimientos del fútbol para obrar lo imposible. Con un 1-3 en contra y con una hinchada alavesista hundida ante la exhibición de Recoba y Vieri, los hombres de Mané tiraron de casta, orgullo y fe para regalar a los suyos una remontada épica. Los tantos de Téllez primero, e Iván Alonso en última instancia, llevaron el éxtasis a un Mendizorroza entregado y enloquecido que asistía atónito a la mayor proeza (hasta el momento) que jamás podrían haber imaginado. Aquel 3-3 ante uno de los mejores conjuntos de la época es todavía recordado por la afición vitoriana como una de las mayores gestas en la historia de la institución, no sólo por lo que ocurrió en el encuentro, sino porque fue el comienzo de un sueño maravilloso, de aquellos de los que uno jamás quiere despertar.

Lo que ocurrió las semanas y meses posteriores pasó a formar parte de las historias más bellas que ha dado este deporte. A pesar de aquella dolorosa y cruel derrota en la final de la UEFA en 2001 en Dortmund, el Alavés logró hacer historia, y no sólo por el mérito de su proeza.

Y es que ese equipo de inquebrantables guerreros vestidos de rosa logró romper uno de los más anticuados y manidos tópicos, aquel que afirma que del segundo, el subcampeón, nadie se acuerda jamás. Mentira.

El Alavés del Pink Team se ganó un hueco eterno en los corazones de todo aficionado al fútbol en cualquier rincón del mundo como principal abanderado de que cualquiera puede alcanzar sueños que parecen imposibles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s